jueves, 4 de noviembre de 2010

Ness

Me dueles en el alma... mi NessKfe... te extraño ya, no sé qué haré sin tus mensajes inesperados a medianoche o en la madrugada sólo porque sí, porque no podías dormir, porque estabas triste o feliz, porque te surgía una duda inesperada, gramatical o sentimental. Porque de repente se te ocurría que necesitabas que te pusieran el mundo en perspectiva... sólo para comparar, porque ya tenías la tuya y la verdad es que eran pocos los que merecían tu admiración como para considerar cambiar tus decisiones...
"Qué madura", "qué normativa", decías. Ay, Vane, mi Vane, no es madurez, es la edad, a pesar de ello conquistaste mi corazón y dejaste de ser la niña, la alumna consentida, y te convertiste en amiga, de esas que están cuando deben estar.
Cómo quisiera regresar el tiempo y haber salido de la plaza de toros el domingo pasado para caminar a tu lado y al de Jon y contemplar ese último atardecer contigo para que tus ojos se quedaran llenos de luz y de mar, y los míos se quedaran llenos de tu sonrisa y tu voz. Quiero que alguien me diga que esto es una pesadilla, que el plan de ir al cine sigue, que me darás mi regalo de cumpleaños y brindaremos con esa botella aunque te emborraches con los primeros sorbos...

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